viernes, 27 de marzo de 2015

OBRAS SON AMORES...


"Os he hecho ver muchas cosas buenas por encargo de mi padre." (Jn 10,32)

Estos días andan los judíos con las piedras en las manos. Primero querían apedrear a la adúltera. Ayer y hoy quieren apedrear a Jesús, porque se declara Hijo de Dios. Sólo la gente sencilla cree en Él y le siguen. Escribas, sacerdotes y fariseos no quieren ver las cosas buenas, los signos, que hace Jesús. Ellos están obsesionados por la ley y no ven nada más.
Nosotros también podemos caer en lo mismo y agarrar "piedras" para lanzarlas contra los que creemos blasfemos, porque no piensan o no cumplen lo mismo que nosotros, sin pararnos a ver lo que hacen: sus buenas obras. Olvidamos que "obras son amores..." 

jueves, 26 de marzo de 2015

SU PALABRA ES VIDA


"Quien guarda mi palabra no sabrá lo que es morir para siempre." (Jn 8, 51)

Ayer dijimos que María guardaba todo lo que veía y oía de Jesús en su corazón. Hoy es Él quien nos invita a guardar su palabra. Su palabra es vida, porque su Palabra nos muestra el Padre y nos conduce a Él. De ahí la importancia de meditar su palabra. Es la única manera de conocer a Dios. La meditación de la Palabra nos llevará a ver a Dios en los demás, a respirar a Dios en la vida.

miércoles, 25 de marzo de 2015

HÁGASE


"Hágase en mi según tu palabra."(Lc 1, 38)

Tras el anuncio del ángel, María responde con un "hágase". Se deja totalmente a la voluntad de Dios. Se siente confiada en sus brazos. María es nuestro mejor modelo de cristiano. Ella fue la primera en acoger a Jesús en su interior. Y su actitud fue siempre de escucha. Ella guardaba todas las cosas en su corazón. Nosotros queremos razonarlo todo, saberlo todo. Sin embargo de lo que se trata es de mirar la vida con ojos sencillos, encontrar en ella la voluntad de Dios y decir "hágase".

martes, 24 de marzo de 2015

DOLOR


Descansen en paz. Un apoyo a los familiares.

ÉL ES LA PALABRA


"Pero lo que yo digo al mundo es lo que oí de aquel que me envió y él dice la verdad." (Jn 8,26)

En la primera lectura de hoy se nos muestra el pueblo murmurando en el desierto, la aparición de serpientes mortales y la serpiente de bronce que les salvaba cuando la miraban. Jesús toma hoy esa imagen y dice que "cuando levantéis en alto al Hijo del Hombre, entonces sabréis que yo soy." Se presenta como la salvación. Sólo Él puede mostrarnos de verdad quién es el Padre, porque Él es su enviado. Jesús nos muestra quién es Aquél que lo envió. Por nosotros mismos no podemos llegar a Dios. Jesús es la Palabra que habla al mundo. Es la Palabra de Dios.

lunes, 23 de marzo de 2015

LA PRIMERA PIEDRA


"Aquel de vosotros que esté libre de culpa, que lance la primera piedra." (Jn 8, 7)

Jesús acaba de llegar de orar en el monte. Fariseos y escribas le tienden una trampa. Ponen ante Él una mujer descubierta en adulterio. Según la ley de Moisés debe ser lapidad. Pero los romanos han prohibido a los judíos ejercer la pena de muerte. O se pone contra la Ley o desobedece a los romanos. Jesús escribe o dibuja en el suelo...y les devuelve el guante a ellos: "El que no tenga culpa, que empiece a lapidar". Todos se van.
¿Somos de los que llevamos las personas a Dios para que las condene, o llevamos a las personas a Dios para que experimenten su misericordia y su ternura? No perdonamos, porque no nos perdonamos. No perdonamos, porque no hemos experimentado el perdón y la ternura de Dios. Para ello, primero hemos de reconocer nuestras faltas.
(Por cierto, el hombre ¿dónde estaba?)

domingo, 22 de marzo de 2015

EL CAMINO DE LA CRUZ


"Entre la gente que había ido a Jerusalén a adorar a Dios en la fiesta, había algunos griegos. Estos se acercaron a Felipe, que era de Betsaida, un pueblo de Galilea, y le rogaron:
– Señor, queremos ver a Jesús.
Felipe fue y se lo dijo a Andrés, y los dos fueron a contárselo a Jesús. Jesús les dijo:
– Ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser glorificado. Os aseguro que si un grano de trigo no cae en la tierra y muere, seguirá siendo un solo grano; pero si muere, dará fruto abundante. El que ama su vida, la perderá; pero el que desprecia su vida en este mundo, la conservará para la vida eterna. Si alguno quiere servirme, que me siga; y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, mi Padre le honrará.
Siento en este momento una angustia terrible, pero ¿qué voy a decir? ¿Diré: Padre, líbrame de esta angustia? ¡Pero si precisamente para esto he venido! ¡Padre, glorifica tu nombre!
Entonces vino una voz del cielo, que decía: “¡Ya lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez!”
Al oir esto, la gente que estaba allí decía que había sido un trueno, aunque algunos afirmaban:
– Un ángel le ha hablado.
Jesús les dijo:
– No ha sido por mí por quien se ha oído esta voz, sino por vosotros.  Ahora va a ser juzgado el mundo. ¡Ahora va a ser expulsado el que manda en este mundo! Pero cuando yo sea levantado de la tierra, atraeré a todos a mí.
Con esto daba a entender de qué forma había de morir."

La escena comienza con unos griegos que quieren ver a Jesús. Él aprovecha para indicarnos cuál es el camino que lleva a su encuentro: el camino de la cruz. Si queremos ser sus discípulos ha de seguir su camino, y este camino pasa por la cruz. Esto fue difícil de aceptar entonces y lo sigue siendo hoy. Nos cuesta entender que, para tener una vida más plena, hay que entregarla. Jesús mismo confiesa, que esto le produce una angustia terrible. Pero el grano de trigo, para dar fruto, ha de caer en tierra y morir. Hemos de morir a muchas cosas, desprendernos de lo que nos esclaviza, para ser de verdad libres, para dar fruto.
El camino de Jesús es un camino de entrega, de servicio, de amor a los demás. Este es el camino de la cruz. Pero, atención, ese camino no acaba  aquí, acaba en la Pascua, en la Resurrección, en la implantación del Reino de Dios. Un reino de justicia y de Amor.