domingo, 28 de agosto de 2016

LLAMADA A LA HUMILDAD


"Sucedió que un sábado fue Jesús a comer a casa de un jefe fariseo, y otros fariseos le estaban espiando.
Al ver Jesús que los invitados escogían los asientos de honor en la mesa, les dio este consejo:
– Cuando alguien te invite a una fiesta de bodas, no te sientes en el lugar principal, no sea que llegue otro invitado más importante que tú, y el que os invitó a los dos venga a decirte: ‘Deja tu sitio a este otro.’ Entonces tendrás que ir con vergüenza a ocupar el último asiento. Al contrario, cuando te inviten, siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te invitó te diga: ‘Amigo, pásate a este sitio de más categoría.’ Así quedarás muy bien delante de los que están sentados contigo a la mesa. Porque el que a sí mismo se engrandece será humillado, y el que se humilla será engrandecido.
Dijo también al hombre que le había invitado:
– Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos, a tus hermanos, a tus parientes o a tus vecinos ricos; porque ellos a su vez te invitarán, y quedarás así recompensado. Al contrario, cuando des una fiesta, invita a los pobres, a los inválidos, a los cojos y a los ciegos; así serás feliz, porque ellos no te pueden pagar, pero tú recibirás tu recompensa cuando los justos resuciten."

Los banquetes siempre han sido un acto social importante. Cuando el banquete es oficial, existe todo un protocolo que hay que seguir, y las personas, para hacer gala de su categoría social, buscan los primeros puestos. Recuerdo un obispo, que se marchó de un colegio que celebraba un centenario y que no nombraré, para no dar pistas, porque no tenía el puesto que le correspondía. Y es que los cristianos, seguimos sin aplicar el evangelio a nuestras vidas; ni siquiera los obispos.
Jesús pasó toda su vida predicando la humildad, la sencillez, y dando ejemplo con su vida. El Reino de los Cielos es el Reino de los Pobres. Ellos son los invitados al banquete de bodas. Y si queremos pertenecer a ese Reino, hemos de ser humildes y sencillo como ellos.
Jesús no nos dice que no hemos de invitar a los familiares y conocidos, si no que, lo que de verdad nos acerca al Reino, es invitar a los pobres, a los inválidos, a los ciegos y a los cojos. Esa es la verdadera invitación limpia de todo interés. Hemos de examinarnos para descartar de nuestra actuación cualquier tipo de actitud interesada. Es acogiendo a aquellos que no nos lo agradecerán, a aquellos que no nos caen bien, a los que piensan distinto de nosotros, a los que margina y rechaza la sociedad, cuando realmente seguimos los pasos de Jesús. 
Nuestras actitudes orgullosas lo único que consiguen, es alejar a los otros de Jesús.

LLIBRE D'AMIC I AMAT (266)


266.- Digueren a l'Amic que si corrupció, que és contra ésser, en tant que és contra generació, la qual és contra no-ésser, fos eternalment corrumpent-corromput, impossible cosa seria que no ésser i fi concordés amb la corrupció i el corrumput. D'on, per aquestes paraules, l'Amic veié en el seu Amat generació eternal.

266.- Dijeron al Amigo que si la corrupción, que está contra el ser, en tanto que está contra la generación, la cual es contraria al no-ser, fuese eternamente causa de corrupción, sería imposible que no-ser y fin concordaran con la corrupción y lo corrupto. De donde, por estas palabras, el Amigo vio en su Amado la generación eterna.

sábado, 27 de agosto de 2016

PARÁBOLA DE LOS TALENTOS


"El reino de los cielos es como un hombre que, a punto de viajar a otro país, llamó a sus criados y los dejó al cargo de sus negocios. A uno le entregó cinco mil monedas, a otro dos mil y a otro mil: a cada cual conforme a su capacidad. Luego emprendió el viaje. El criado que recibió las cinco mil monedas negoció con el dinero y ganó otras cinco mil. Del mismo modo, el que recibió dos mil ganó otras dos mil. Pero el que recibió mil, fue y escondió el dinero de su señor en un hoyo que cavó en la tierra.
Al cabo de mucho tiempo regresó el señor de aquellos criados y se puso a hacer cuentas con ellos. Llegó primero el que había recibido las cinco mil monedas, y entregando a su señor otras cinco mil le dijo: ‘Señor, tú me entregaste cinco mil, y aquí tienes otras cinco mil que he ganado.’ El señor le dijo: ‘Muy bien, eres un criado bueno y fiel. Y como has sido fiel en lo poco, yo te pondré al cargo de mucho más. Entra y alégrate conmigo.’ Después llegó el criado que había recibido las dos mil monedas, y dijo: ‘Señor, tú me entregaste dos mil, y aquí tienes otras dos mil que he ganado.’ El señor le dijo: ‘Muy bien, eres un criado bueno y fiel. Y como has sido fiel en lo poco, yo te pondré al cargo de mucho más. Entra y alégrate conmigo.’
Por último llegó el criado que había recibido mil monedas y dijo a su amo: ‘Señor, yo sabía que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Por eso tuve miedo; así que fui y escondí tu dinero en la tierra. Aquí tienes lo que es tuyo.’ El amo le contestó: ‘Tú eres un criado malo y holgazán. Puesto que sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí, debías haber llevado mi dinero al banco, y yo, a mi regreso, lo habría recibido junto con los intereses.’ Y dijo a los que allí estaban: ‘Quitadle a este las mil monedas y dádselas al que tiene diez mil. Porque al que tiene, se le dará más y tendrá de sobra; pero al que no tiene, hasta lo que tiene se le quitará. Y a este criado inútil arrojadlo fuera, a la oscuridad. Allí llorará y le rechinarán los dientes."

Jesús nos dice en esta parábola, que lo que importa no son los talentos, si no lo que hacemos con ellos. Los talentos eran una cantidad de dinero. Nosotros lo hemos traducido por cualidades. Los talentos son nuestra vida. Y lo que importa es lo que hacemos con ella. Podemos entregarla, vivirla y hacerla producir. Hacer con ella, que los que nos rodean sean mejores. Es los que hacen los dos primeros criados. Pero, podemos quedarnos encerrados en nosotros mismos, vivir una vida improductiva. Es lo que hace el tercero. La razón que da , es que no ama a su amo, ni siquiera lo respeta. Simplemente le tiene miedo. Si cumplimos con nuestra vida espiritual únicamente por miedo, es casi seguro que nuestra vida será raquítica y no ayudará a que los que nos rodean sean mejores. No obtendremos ningún fruto. Esta vida no vale para nada. 

LLIBRE D'AMIC I AMAT (265)


265.- Els secrets del seu Amat veia l'Amic per diversitat, concordança, que li revelaven pluralitat, unitat, en el seu Amat, per major conformitat d'essència sense oposició.

265.- Veía el Amigo los secretos de su Amado por diversidad, concordancia, que le revelaban pluralidad, unidad en su Amado, para mayor adecuación de esencia sin oposición.

viernes, 26 de agosto de 2016

MEDIAS TINTAS, NO


"El reino de los cielos podrá entonces compararse a diez muchachas que, en una boda, tomaron sus lámparas de aceite y salieron a recibir al novio. Cinco de ellas eran descuidadas y cinco previsoras. Las descuidadas llevaron sus lámparas, pero no tomaron aceite de repuesto; en cambio, las previsoras llevaron frascos de aceite además de las lámparas. Como el novio tardaba en llegar, les entró sueño a todas y se durmieron. Cerca de medianoche se oyó gritar: ‘¡Ya viene el novio! ¡Salid a recibirle!’ Entonces todas las muchachas se levantaron y comenzaron a preparar sus lámparas, y las descuidadas dijeron a las previsoras: ‘Dadnos un poco de vuestro aceite, porque nuestras lámparas van a apagarse.’ Pero las muchachas previsoras contestaron: ‘No, porque entonces no alcanzará para nosotras ni para vosotras. Más vale que vayáis a donde lo venden y compréis para vosotras mismas.’ Pero mientras las cinco muchachas iban a comprar el aceite, llegó el novio; y las que habían sido previsoras entraron con él a la fiesta de la boda, y se cerró la puerta. Llegaron después las otras muchachas, diciendo: ‘¡Señor, señor, ábrenos!’ Pero él les contestó: ‘Os aseguro que no sé quiénes sois.’
Permaneced despiertos – añadió Jesús –, porque no sabéis el día ni la hora."

Esta parábola debió extrañar mucho a los oyentes de Jesús. ¿Cómo podían ser rechazadas cinco muchachas que eran necesarias para la ceremonia?¿Por qué las otras cinco no las ayudaron compartiendo el aceite? 
Jesús, con las parábolas, quiere llamar la atención sobre nosotros. Quiere decirnos, que el Reino no es cosa de medias tintas. Necesita nuestra total dedicación. Necesita todo nuestro aceite, para que realmente podamos iluminar. Necesita la entrega total de nuestra vida. Nosotros podemos creer que con nuestra tibieza ya basta. Jesús pide de nosotros el compromiso total. Sólo así nos abrirá las puertas de par en par.  

LLIBRE D'AMIC I AMAT (264)


264.- Mirava l'Amic el seu Amat en la major diversitat i concordança de virtuts, i en la major oposició entre virtuts i vicis, i en el ser-perfecció, que es corresponen més fortament sense mancament i sense no ser, que amb mancament i amb no ser.

264.- Miraba el Amigo a su Amado en la mayor diversidad y concordancia de virtudes, y en la mayor oposición entre virtudes y vicios, y en el ser-perfecto, que se corresponden con más fuerza sin ofensa y sin ser, que con ofensa y con ser.

domingo, 21 de agosto de 2016

LA PUERTA DEL AMOR Y DE LA ENTREGA



"En su camino a Jerusalén, Jesús enseñaba en los pueblos y aldeas por donde pasaba. Alguien le preguntó:
– Señor, ¿son pocos los que se salvan?
Él contestó:
– Procurad entrar por la puerta estrecha, porque os digo que muchos querrán entrar y no podrán. Después que el dueño de la casa se levante y cierre la puerta, vosotros, los que estáis fuera, llamaréis y diréis: ¡Señor, ábrenos! Pero él os contestará: No sé de dónde sois. Entonces comenzaréis a decir: Hemos comido y bebido contigo, y tú enseñaste en nuestras calles. Pero él os contestará: Ya os digo que no sé de dónde sois. ¡Apartaos de mí, malhechores! Allí lloraréis y os rechinarán los dientes al ver que Abraham, Isaac, Jacob y todos los profetas están en el reino de Dios, y que vosotros sois echados fuera. Porque vendrá gente del norte, del sur, del este y del oeste, y se sentará a la mesa en el reino de Dios. Y mirad, algunos de los que ahora son los últimos serán los primeros; y algunos que ahora son los primeros serán los últimos."

A Jesús le preguntan por cuántos se salvaran. Él responde, cómo hay que salvarse. Y nos dice con claridad que lo que nos salva, no es pertenecer a un pueblo, a una comunidad, a una religión determinada. lo que salva es entrar por la puerta estrecha. Y esa puerta estrecha, que se hace muy ancha para los que aman, es su corazón.
Esa puerta estrecha, no lo es para los pequeños, para los nadie. Esos pueden pasar con facilidad. Y los pequeños son los humildes, los que no tienen poder, los que son como niños, los que entregan su vida por los demás, los que practican la justicia. Sea cual sea su nacionalidad, raza o religión. Aquellos que se creen importantes se verán rechazados y, sin embargo, otros venidos del norte, del sur, del este y del oeste, son los que entrarán por esa puerta.
Nadie que sea orgulloso, que busque el poder, que se crea perfecto, si no se rebaja a hacerse pequeño como un niño, podrá cruzar la puerta del corazón de Jesús.
Unamuno lo dejó plasmado en un breve poema:
Agranda la puerta, Padre,
porque no puedo pasar;
la hiciste para los niños,
yo he crecido a mi pesar.
Si no me agrandas la puerta,
achícame, por piedad;
vuélveme a la edad bendita
en que vivir es soñar.

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