jueves, 5 de marzo de 2015

UN POBRE CON NOMBRE Y APELLIDOS


"Había un hombre rico...y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal." (Lc 16, 19-20)

Un rico muy bien vestido y que banqueteaba todos los días y un pobre que recogía las migas que caían de la mesa. Un rico sin nombre y un pobre llamado Lázaro. Un rico sin nombre, porque tiene todos nuestros nombres. Un pobre con nombre: inmigrante, marginado, deshauciado... Un pobre que pide a la puerta del supermercado buscando nuestras migajas. Un pobre que duerme en el cajero automático de un banco, esperando solamente protegerse del frío de la calle. Y nosotros no hacemos caso. Aunque resucitara un muerto no haríamos caso.
Estamos muy contentos con nuestro orden establecido...porque estamos del lado de los que están bien. Esta parábola la conocemos todos, pero, como tantas cosas, la ignoramos en la práctica. ¿Qué hacemos para que nuestro orden establecido deje de ser injusto? ¿Qué hago por mi hermano que tiene nombre y apellidos?  

miércoles, 4 de marzo de 2015

¿PARA QUÉ SIRVE LA VIDA?


"El Hijo del Hombre no ha venido para que le sirvan, sino para dar su vida en rescate por muchos." (Mt 20, 28)

Jesús acaba de anunciar a sus apóstoles el futuro que le espera: su muerte en cruz. Ellos no entienden nada y la madre de Santiago y Juan le pide que sus hijos tengan puestos de privilegio, lo que indigna a todos los demás. Jesús les vuelve a hablar de servicio y de dar la vida.
¿Para qué estamos en este mundo? Todos tenemos una misión. ¿La cumplimos? Sea cual sea el lugar, la profesión, el puesto que tengamos, hemos de dedicar nuestra vida al servicio y la hemos de entregar para salvar a los demás. El árbol tiene sentido cuando da fruto, cobija a los pájaros y ofrece su sombra al caminante. Nuestra vida tiene sentido cuando sirve de ayuda y apoyo a los demás.

martes, 3 de marzo de 2015

SERVIDORES


"El primero de vosotros será vuestro servidor." (Mt 23, 11)

Jesús nos muestra la imagen de los sacerdotes y fariseos de su tiempo, que desgraciadamente coincide con la de demasiados eclesiásticos y políticos de este mundo. A continuación sentencia: "El primero entre vosotros será vuestro servidor."
Jesús nos llama a ser sinceros y huir de toda hipocresía y a entender la vida como un servicio a los demás. Nuestras cualidades no nos han sido dadas para dominar a los demás, sino para, entre todos, construir un mundo más justo.  

lunes, 2 de marzo de 2015

COMPASIÓN - EMPATÍA


"Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo." (Lc 6,36)

La palabra compasión no nos gusta. Nos da la sensación de que al compadecer nos ponemos por encima del que padece. Sin embargo, no es ese el sentido de la palabra. Compadecer es "padecer-con". Es ponerse al mismo nivel, intentar sentir lo mismo que está sintiendo el otro. Para superar este equívoco nos hemos inventado una nueva palabra: "empatía". Que significa exactamente lo mismo, pero sus raíces son griegas en vez de latinas. Algo semejante a lo que ocurre entre moral y ética.
Al margen de los nominalismos, lo que queda claro, es que debemos hacernos unos con el otro. Y eso vale para el dolor y la alegría. Pero claro, nos cuesta mucho más en el dolor. Compasión, al igual que la empatía, no son palabras. Muchas veces compartir el dolor, es permanecer al lado del que sufre en silencio. Sufrir con él. Y buscar en nuestro interior qué es lo que podemos hacer para aliviar su pena y su dolor.

domingo, 1 de marzo de 2015

SUBIR A LA MONTAÑA



En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: 

- Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. 
Estaban asustados, y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube: 
- Éste es mi Hijo amado; escuchadlo. 
De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: 
- No contéis a nadie lo que habéis visto, hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.
 Esto se les quedó grabado, y discutían qué querría decir aquello de "resucitar de entre los muertos".


En la primera lectura y en el evangelio de hoy se nos habla de subir a la montaña. Abraham sube con su hijo Isaac para sacrificarlo. Jesús lleva a tres apóstoles a lo alto del Tabor para mostrarles su divinidad. Abraham, por su fidelidad, recibe la promesa de Yaveh de ser padre de un pueblo más numeroso que las estrellas del cielo y las aguas del mar. Los tres apóstoles se encuentran felices y a la vez asustados. 
Tanto Abraham como los apóstoles no se pueden quedar en la montaña. Deben descender a la vida cotidiana.
Por más elevados y místicos que sean nuestros momentos de oración y meditación, luego, debemos volver al día a día. Y es allí donde manifestaremos si nuestra oración ha sido verdadera o mero narcisismo. Si hemos visto a Jesús transfigurado, o nos hemos visto a nosotros mismos.
Jesús no quiere que hablemos a los demás de nuestras experiencias espirituales, sino que nos entreguemos a ellos, dando nuestra vida en la solidaridad y la lucha por la justicia. Jesús quiere que le veamos en los otros como "hijos amados del Padre." 

sábado, 28 de febrero de 2015

AMOR TOTAL


"Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y calumnian." Mt, 5,44)

Jesús nos pide amor total, que amemos a todos. A nuestros amigos y a los que no son. Siguiendo este texto, nos añade: "Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto." Esto nos puede parecer imposible. Jesús nos coloca ahí un horizonte, un ideal: amar a todo el mundo de la misma manera que Dios ama a todo el mundo. Esto no le gusta a nuestra sociedad. Amar sin condiciones nos hace vulnerables, y, a nosotros no nos gusta la vulnerabilidad. Pero no nos damos cuenta de que la vulnerabilidad del amor, nos hace más fuertes que el que nos ataca, porque nos hace coherentes con nosotros mismos. 
La vulnerabilidad del amor total nos abre el corazón de todos, nos hace uno con Dios.

viernes, 27 de febrero de 2015

RECONCILIARSE


"Vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces, vuelve a presentar tu ofrenda." (Mt 5, 24)

Ante este texto solemos hablar de perdón. Pero lo que Jesús nos ha dicho antes, es "si tu hermano tiene algo contra ti". No, si tú tienes algo contra tu hermano. Se trata por lo tanto, no de perdonar, sino de pedir perdón, de reconciliarse. Y es que no se puede decirle a Dios "te amo", si no amamos a nuestro hermano. Y todo hombre es nuestro hermano.