viernes, 24 de mayo de 2013

EL ANACORETA Y LOS CAMINOS DE DIOS


Volvían de una reunión de religiosos. El Anacoreta había permanecido en silencio todo el rato. Era evidente que no le había gustado. Por eso el joven seguidor le preguntó:
- ¿No te ha gustado lo que se ha tratado en la reunión?
El anciano esperó todavía un rato en responder:
- Me parece que en esta reunión no hemos sabido ver los caminos del Señor.
El joven quedó sorprendido, pero no se atrevió a preguntar, esperando que el Anacoreta siguiera hablando. Y así lo hizo:
- Si los religiosos sólo sabemos ver los caminos de Dios en lo oficial, lo ritual, lo obligatorio...nos estamos perdiendo una gran riqueza. La de darnos cuenta de que todo hombre o mujer, de que toda vida humana son caminos que llevan a Dios y que Dios se revela a través de ellos.
Miró al joven seguidor con simpatía y concluyó:
- Corremos el peligro de encerrarnos en nosotros mismos. De preocuparnos por la falta de vocaciones, el envejecimiento de nuestras comunidades. Estamos cayendo en la trampa de querernos asegurar un futuro partiendo de estas preocupaciones. Y así no vemos lo que Dios, a través de los hombres, nos está pidiendo.  De lo que debemos preocuparnos, es de mirar cómo ser fieles hoy a nuestro carisma. Esto nos lo dictarán las necesidades de los hombres, no nuestra comodidad. Es a través de los hombres que descubriremos los caminos de Dios.

jueves, 23 de mayo de 2013

EL ANACORETA Y LA IGLESIA


Siempre que venía a visitarlo le decía lo mismo:
- Soy cristiano, pero no necesito a la Iglesia.
Aquella vez, el Anacoreta, le contestó:
- Pues, o no sabes lo que es ser cristiano o no sabes lo que es la Iglesia.
Luego sonrió para suavizar sus palabras y añadió:
- Te conozco desde hace tiempo y sé que intentas seguir honestamente a Cristo...El problema está en una idea equivocada de Iglesia, que hemos ido creando a lo largo de los años.
Suspiró y siguió explicándose:
- La Iglesia no es una estructura, una organización, una jerarquía. La Iglesia es Cristo. Pablo la llama "el cuerpo de Cristo". La Iglesia es ese Cristo total formado por Él y por cada uno de nosotros. Y cada una de sus partes somos indespensables, como lo es cada miembro para la integridad del cuerpo. Hemos cometido muchos errores a lo largo de la historia por olvidar esto.

miércoles, 22 de mayo de 2013

EL ANACORETA Y LA SENCILLEZ


Aquel religioso enseñaba al Anacoreta su agenda repleta de reuniones, asambleas, grupos, sesiones, organismos. Estaban, explicaba, intentando buscar solución a la crisis religiosa, la falta de vocaciones, el envejecimiento de las congregaciones.
El anciano sonrió con aquella sonrisa pícara que solía hacer cuando no estaba de acuerdo con lo que oía. Entonces dijo:
- Ratzinger, antes de ser papa, cuando era un joven profesor, escribió: "Renovación es simplificación, no en el sentido de un recortar o un disminuir, sino en el sentido de convertirse en sencillo, de dirigirse hacia esa sencillez verdadera...que es el eco de la sencillez del único Dios".(1)
Tras un pequeño silencio, prosiguió:
- No son las reuniones ni las asambleas, y mucho menos las estructuras, lo que traerán la renovación a la Iglesia y a la vida religiosa. El papa Francisco lo entiende bien. Por eso trata de ser sencillo. Lo que debemos hacer es volver a la sencillez del Evangelio. Transparentar sencillez en nuestra vida. La simplicidad del carisma de cada congregación. Esa es la pequeña semilla que se transformará en un árbol frondoso.
(1) El nuevo pueblo de Dios: esquemas para una eclesiología, Ed.Herder, Barcelona 1972.

martes, 21 de mayo de 2013

EL ANACORETA Y EL CAMBIO DE PABLO


El Anacoreta, mientras lavaban los platos, dijo a su joven seguidor:
- La conversión de Pablo debería ser un modelo para todos nosotros.
Empezó a aclarar los cubiertos y continuó:
- Antes de su conversión, Pablo perseguía sin descanso a los cristianos. Dado su carácter, tras su conversión, cabría esperar que hubiese perseguido de la misma manera a los judíos. El cambio de Pablo es sorprendente. Se dedica a defender a los cristianos, pero no ataca a nadie. Se limita a predicar con la Palabra y con su Vida.
Miró al joven seguidor con simpatía y añadió:
- Cuando en la Iglesia nos hemos dedicado o nos dedicamos a perseguir al que no piensa como nosotros, es que no nos hemos convertido. No hemos entendido nada de Jesús. Él no condenó. Su misión, y esa debe ser también la nuestra, fue la de acoger, buscar a la oveja perdida, sanar al enfermo...Si salimos con violencia a la calle en nombre de Jesús, es en nombre de nuestro ego y no de Jesús, que lo hacemos. Es con la Palabra y con nuestra Vida con lo que debemos cambiar el mundo. El "mirad cómo se aman", que    hacían exclamar los primeros cristianos a los paganos, es la verdadera predicación y no la condena y el ataque.
Y se fueron a rezar Completas.

lunes, 20 de mayo de 2013

UN CÁNTICO DE PENTECOSTÉS


"Mentes, mentes, cantad como la primavera
para ver las colinas que alzan sus manos al aire,
para ver cómo todos los árboles brindan su alegría
a los tiernos vientos
y abren por completo sus tesoros.
Contemplad las aves, liberadas como ángeles,
de esos frondosos palacios,
con salpicaduras de fuego, azul  y rojo dorado
en sus alas pintadas:
cada una proclama parte del Apocalipsis.
Dirigen sus vuelos a los cuatro horizontes
y lanzan sus flechas de formidables noticias.

Mundo, mundo, canta como la primavera
para escuchar las cosechas que alaban
al cielo con mil voces.
Contemplad las fértiles nubes, en flotas doradas,
como fragatas voladoras, llenas de dones.
¡Contemplad las nubes, cargadas de Evangelio,
espléndidas y sencillas como Apóstoles,
en su vuelo exterior!
Las aguas todas del mar brillan con risas,
saltando como para besar esos altos, altos galeones,
que cabalgan los cielos, llenos de carga.
Pero ¿quién contará las llamaradas e intercambios,
el oculto rayo y las sonrisas de la noche cegadora,
el beso y el desvanecimiento de la invitación repentina,
el juego y la promesa de desposorio?

Oh, Espíritu Santo, escucha, gritamos Tu Nombre,
te decimos con sencillez y humildad en la oración,
cualquier palabra que nos concedas."
(Thomas Merton)

domingo, 19 de mayo de 2013

CON LA FUERZA DEL ESPÍRITU



"Al llegar la noche de aquel mismo día, primero de la semana, los discípulos estaban reunidos y tenían las puertas cerradas por miedo a los judíos. Jesús entró y, poniéndose en medio de los discípulos, los saludó diciendo:
– ¡Paz a vosotros!
Dicho esto, les mostró las manos y el costado.Y ellos se alegraron de ver al Señor. Luego Jesús dijo de nuevo:
– ¡Paz a vosotros! Como el Padre me envió a mí, también yo os envío a vosotros.
Dicho esto, sopló sobre ellos y añadió:
–Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados, les quedarán perdonados; y a quienes no se los perdonéis, les quedarán sin perdonar."

Además de este texto de Juan, la primera lectura de los Hechos de los Apóstoles, nos narran la venida del Espíritu. Están con "las puertas cerradas". Tienen miedo. Por eso el saludo de Jesús es "paz a vosotros". Si en nuestro corazón no reina la paz, es que Jesús se haya lejos de nosotros.
Jesús les hace dos cosas: los envía y les da el Espíritu. Hoy, a todos los que nos consideramos sus discípulos, Jesús nos envía y nos comunica su Espíritu.
Nos envía, no a hacer proselitismo, sino, como le envió el Padre a Él, a hacer que los ciegos vean, los cojos anden, los hambrientos coman, los enfermos sanen...
Nos comunica su Espíritu, la fuerza del Espíritu, que se traduce en el perdón a todos, porque el Espíritu es Amor.
La consecuencia, como nos dice Lucas en los Hechos, será la misma que la de los discípulos: todos nos entenderán en su idioma; porque el Amor se entiende en todas las lenguas, ideologías, culturas, religiones...
El Espíritu es quien nos capacita para ejercer nuestra misión de amor en el mundo. Un Espíritu que debe estar enraizado en nuestro corazón. Lucas lo materializa en forma de fuego que cambia nuestra mente y nuestro corazón.
Los cristianos andamos, como los discípulos, con las puertas cerradas. Pentecostés nos invita a abrir las puertas de par en para para que entre el Espíritu y nos invita a salir de nosotros mismos y llenar el mundo de Amor y de Justícia. Es decir, a luchar por la venida del Reino.
Juan nos dice, que para entregarles el espíritu, Jesús sopló sobre ellos. Nos recuerda al Padre creando al ser humano o al viento de vida que Ezequiel lanza sobre los huesos secos y los hace revivir.
Porque con la fuerza del Espíritu se inaugura un mundo nuevo. Debemos considerarnos "seres humanos nuevos", continuadores de la misión de Jesús. Entre todos podemos hacer un mundo mejor.

sábado, 18 de mayo de 2013

MÚSICA DEL SÁBADO: SEGUIREMOS

Es un vídeo solidario que ha hecho Macaco con el departamento de Oncología infantil de Sant Joan de Déu de Barcelona.


El visionado no reporta dinero. Para ayudar hay que hacerlo en el siguiente link
http://www.obrasocialsantjoandedeu.org