lunes, 23 de octubre de 2017

EL MAL DEL DINERO


"Uno de entre la gente dijo a Jesús:
– Maestro, dile a mi hermano que reparta conmigo la herencia. 
Jesús le contestó:
– Amigo, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?
También dijo:
– Guardaos de toda avaricia, porque la vida no depende del poseer muchas cosas.
Entonces les contó esta parábola:
- Había un hombre rico, cuyas tierras dieron una gran cosecha. El rico se puso a pensar: ‘¿Qué haré? ¡No tengo donde guardar mi cosecha!’ Y se dijo: ‘Ya sé qué voy a hacer: derribaré mis graneros y construiré otros más grandes en los que guardar toda mi cosecha y mis bienes. Luego me diré: Amigo, ya tienes muchos bienes guardados para muchos años; descansa, come, bebe y goza de la vida.’ Pero Dios le dijo: ‘Necio, vas a morir esta misma noche: ¿para quién será lo que tienes guardado?’ Eso le pasa al hombre que acumula riquezas para sí mismo, pero no es rico delante de Dios."

Esta parábola es tan clara que casi no necesita comentario. Sin embargo nosotros seguimos acumulando y basándolo todo en el dinero. Creemos que de él depende la felicidad, porque nos da poder. Incluso hay quien cree que con dinero puede ganar su salvación. Y por desgracia hay religiosos que favorecen esta actitud.
El comentario de Koinonia (Servicio Bíblico Iberoamericano) mostrando el mal que nos hace el dinero, merece una reflexión:
 "La codicia y la ambición de riquezas acumuladas es la enfermedad del tiempo presente. En las ciudades se ven grandes construcciones de instituciones financieras, bancarias y comerciales. La competencia del mercado está produciendo nuevos ricos y también un ejército de pobres cada vez más creciente que va poblando los sectores periféricos de las grandes y pequeñas ciudades. Es así como la codicia estructural es causa indiscutible de grave injusticia social, violencia institucionalizada y empobrecimiento galopante de las tres cuartas partes de la población mundial. La acumulación de riqueza conduce a la muerte de todos, del pobre y del acaparador. La riqueza en exceso arrebata la libertad y la felicidad. Jesús nos invita a acumular riquezas que no se acaban: ricos en justicia, en misericordia, en compasión y solidaridad. La transformación de esta sociedad capitalista neoliberal es un imperativo para todo ser humano, pero especialmente para el seguidor de Jesús. Oremos en grupo por todos los hermanos que sufren la extrema pobreza y también por quienes han hecho de la riqueza un ídolo." 

domingo, 22 de octubre de 2017

A DIOS LO QUE ES DE DIOS


"Después de esto, los fariseos se pusieron de acuerdo para sorprender a Jesús en alguna palabra y acusarle. Así que enviaron a algunos de los partidarios de ellos, junto con otros del partido de Herodes, a decirle:
– Maestro, sabemos que tú siempre dices la verdad, que enseñas de veras a vivir como Dios manda y que no te dejas llevar por lo que dice la gente, porque no juzgas a los hombres por su apariencia. Danos, pues, tu opinión: ¿estamos nosotros obligados a pagar impuestos al césar, o no? 
Jesús, dándose cuenta de la mala intención que llevaban, les dijo:
– Hipócritas, ¿por qué me tendéis trampas? Enseñadme la moneda con que se paga el impuesto.
Le trajeron un denario, y Jesús les preguntó:
– ¿De quién es esta imagen y el nombre aquí escrito?
Le contestaron:
– Del césar.
Jesús les dijo entonces:
– Pues dad al césar lo que es del césar, y a Dios lo que es de Dios."

A Jesús le tienden una trampa. Si dice que no se han de pagar los impuestos, los romanos lo acusarán de sedición. Si dice que hay que pagarlos, los judíos se enfadarán con Él y lo acusarán de traidor. César era considerado como un Dios por los romanos. Jesús responde con una famosa frase, que muchas veces se utiliza para separar los poderos políticos y religiosos. Aquí nos dice por un lado que el César no es Dios, y por otro, que hemos de entregarnos a Dios. Hay una serie de leyes que debemos cumplir, pero, por encima de todo, debemos comprender que nuestra vida sólo es de y para Dios.
Hoy es el domingo del Domund, el día mundial de las Misiones. Jesús, en este evangelio, nos está pidiendo que todos debemos ser misioneros. Tenemos el ejemplo de aquellos que entregan todo su tiempo y toda su vida a los demás. Eso es dar a Dios lo que es de Dios. Porque no olvidemos, que a Dios lo encontramos en el hombre, lo encontramos en el pobre, lo encontramos en el que nos necesita. Nuestra entrega es el dar a Dios lo que es Dios: el Amor.




sábado, 21 de octubre de 2017

JESÚS Y EL ESPÍRITU EN NUESTRA VIDA


"Os digo que si alguien se declara a favor mío delante de los hombres, también el Hijo del hombre se declarará a favor suyo delante de los ángeles de Dios; pero el que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios. 
Dios perdonará incluso a aquel que diga algo contra el Hijo del hombre, pero no perdonará al que con sus palabras ofenda al Espíritu Santo. 
Cuando os lleven a las sinagogas o ante los jueces y las autoridades, no os preocupéis por cómo tenéis que defenderos o qué tenéis que decir; porque en el momento en que hayáis de hablar, el Espíritu Santo os enseñará lo que habéis de decir."

Jesús nos pide que le confesemos. Es decir que seamos testimonios de Él y de su Buena Nueva. Y esto se hace, sobre todo, con nuestra vida. Una vida que se asemeje a la suya, que lo transparente. Confesarnos cristianos y luego, ser corruptos, egoístas, insolidarios...es negarlo.
El Espíritu Santo es el Espíritu de Amor. Hablar o actuar contra el amor, es el pecado imperdonable contra el Espíritu.
Por eso debemos preguntarnos si nuestra vida es una vida que busca asemejarse a Jesús, si es una vida que busca amar por encima de todo; porque en caso contrario estamos negando a Jesús, porque estamos apartando de Él a los demás.
Si el amor reina en nuestra vida, nuestras palabras serán sin duda la Palabra. 

viernes, 20 de octubre de 2017

DIOS NOS CONOCE


 Se juntaron entre tanto miles de personas, que se atropellaban unas a otras. Jesús comenzó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos:
- Guardaos de la levadura de los fariseos, es decir, de su hipocresía. Porque no hay nada secreto que no llegue a descubrirse, ni nada oculto que no llegue a conocerse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en la oscuridad se oirá a la luz del día; y lo que habéis dicho en secreto y a puerta cerrada será pregonado desde las azoteas de las casas.
 A vosotros, amigos míos, os digo que no debéis tener miedo a quienes pueden matar el cuerpo, pero después no pueden hacer más. Os voy a decir a quién debéis tener miedo: tened miedo a aquel que, además de quitar la vida, tiene poder para arrojar en el infierno. Sí, tenedle miedo a él. 
¿No se venden cinco pajarillos por dos pequeñas monedas? Sin embargo, Dios no se olvida de ninguno de ellos. En cuanto a vosotros mismos, hasta los cabellos de la cabeza los tenéis contados uno por uno. Así que no tengáis miedo: vosotros valéis más que muchos pajarillos."

Para Jesús es muy importante la verdad, la claridad, la transparencia. Por eso no quiere que seamos hipócritas como los fariseos. En nuestra sociedad juzgamos a los demás por las apariencias. Eso hace que estemos muy preocupados por nuestra imagen e intentemos ocultar nuestros defectos. Jesús nos dice que es inútil. Tarde o temprano todo se sabe.
Debemos ser nosotros mismos y mostrarnos tal cual somos; aunque esto nos traiga problemas e incluso la muerte. Dios nos conoce y Él no nos abandonará nunca. En esto consiste la sencillez que predica Jesús: en confiar totalmente en Dios, que conoce hasta lo más oculto de nosotros y sigue amándonos con ternura.




jueves, 19 de octubre de 2017

SER OBSTÁCULO A LA PALABRA


"¡Ay de vosotros!, que construís los sepulcros de los profetas a quienes mataron vuestros antepasados. Con eso dais a entender que estáis de acuerdo con lo que vuestros antepasados hicieron, pues ellos los mataron y vosotros construís sus sepulcros. 
Por eso, Dios dijo en su sabiduría: ‘Les mandaré profetas y apóstoles; a unos los matarán y a otros los perseguirán.’ Dios pedirá cuentas a la gente de hoy de la sangre de todos los profetas que fueron asesinados desde la creación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, a quien mataron entre el altar y el santuario. Sí, os digo que Dios pedirá cuentas de la muerte de ellos a la gente de hoy.
¡Ay de vosotros, maestros de la ley!, que os habéis apoderado de la llave de la ciencia, y ni vosotros entráis ni dejáis entrar a los que quieren hacerlo. 
Cuando Jesús les dijo estas cosas, los maestros de la ley y los fariseos se llenaron de ira y comenzaron a molestarle con muchas preguntas, tendiéndole trampas para cazarlo en alguna palabra."

Jesús sigue en contra de la hipocresía; pero en este texto añade algo más: acusa a aquellos que se hacen dueños de la verdad. A aquellos que absolutizan la doctrina, las normas, los ritos. No alcanzan el Reino, pero, lo que es peor, tampoco dejan entrar a los demás. Ellos dicen ser los verdaderos intérpretes de la Palabra, pero lo que hacen es ocultarla a los demás. Su rigidez con los otros hace que las personas se alejen de Dios. Deberían mostrar el camino a los demás y lo ocultan o lo hacen intransitable.
No querer seguir a Jesús, hacer ver que se le sigue, es malo. Pero es mucho peor impedir a los demás que lo sigan. 

miércoles, 18 de octubre de 2017

TODOS SOMOS ENVIADOS


"Después de esto escogió también el Señor a otros setenta y dos, y los mandó delante de él, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde tenía que ir.
Les dijo:
- Ciertamente la mies es mucha, pero los obreros son pocos. Por eso, pedidle al Dueño de la mies que mande obreros a recogerla. Andad y ved que os envío como a corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa ni monedero ni sandalias, y no os detengáis a saludar a nadie en el camino. Cuando entréis en una casa, saludad primero diciendo: ‘Paz a esta casa.’ Si en ella hay gente de paz, vuestro deseo de paz se cumplirá; si no, no se cumplirá. Y quedaos en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, pues el obrero tiene derecho a su salario. No andéis de casa en casa. Al llegar a un pueblo donde os reciban bien, comed lo que os ofrezcan; y sanad a los enfermos del lugar y decidles: El reino de Dios ya está cerca de vosotros."

Hoy, festividad de san Lucas os dejo el comentario de Koinonia (Servicio Bíblico Iberoamericano):
 "Hoy celebramos la fiesta de San Lucas evangelista. Cuenta la tradición que fue discípulo de Pablo, escribió su evangelio para los cristianos que vivían fuera de Palestina y que era médico. En todo caso, su evangelio gira en torno a la misericordia. Su gran interés es mostrar un nuevo rostro de Dios compasivo, justo, misericordioso. Dos parábolas inéditas de Lucas son la del “Buen Samaritano” y la del “Padre Misericordioso”. Las dos coinciden en un mismo aspecto: mostrar el rostro misericordioso de Dios en las palabras y las obras de Jesús que contrasta con la imagen judicial y castigadora del Dios del Antiguo Testamento. Lucas también insiste en la agilidad en la misión evangelizadora. Ligeros de equipaje y siempre disponibles para lo que depare la tarea misionera. Roguemos al Señor que envíe operarios a su pueblo para que sigan anunciando la proximidad del Reino de Dios, es decir, de su misericordia. Oremos por todos los misioneros y misioneras que trabajan en lugares de extrema pobreza o violencia."
Y no olvidemos que sus seguidores, todos, somos sus enviados. 

martes, 17 de octubre de 2017

APARIENCIAS


"Cuando Jesús dejó de hablar, un fariseo le invitó a comer en su casa. Jesús entró y se sentó a la mesa. Y como el fariseo se extrañase al ver que no había cumplido con el rito de lavarse las manos antes de comer, el Señor le dijo:
– Vosotros los fariseos limpiáis por fuera el vaso y el plato, pero por dentro estáis llenos de lo que habéis obtenido mediante el robo y la maldad. ¡Necios!, ¿no sabéis que el que hizo lo de fuera hizo también lo de dentro? Dad vuestras limosnas de lo que está dentro y así todo quedará limpio."

Los fariseos estaban muy preocupados por los ritos, las leyes, la teoría...En realidad les preocupaban las apariencias; quedar bien ante los demás.
Jesús nos dice una vez más, que lo importante está en nuestro interior. Que la leyes, los ritos, por sí solos, únicamente son apariencia. Que lo que debemos limpiar no es el exterior, sino nuestro interior. Que la verdad se encuentra en nuestro corazón, porque lo que realmente nos hace limpios es el AMOR. Es la única forma de acercarnos a Dios.