sábado, 22 de noviembre de 2014

RECUERDOS CON MÚSICA: ÉS A LES NOSTRES MANS


Hoy es la festividad de Santa Cecilia, patrona de los músicos. En mis años de escolar y de profesor lo celebrábamos con un festival musical. La canción que hoy os cuelgo, es de este año, pero este vídeo es el trabajo de un alumno de La Salle Manresa sobre el lema que este año siguen las escuelas La Salle: En nuestras manos está

jueves, 20 de noviembre de 2014

SI FUESE VERDAD, SEÑOR...


Hoy os dejo este precioso texto de Manuel J. Fernández Márquez, tomado de su libro "Seducidos por Dios. Hacia un despertar contemplativo" (Ed. San Pablo)

Si fuese verdad, Señor, que nos esperas "allí",
yo recorrería mil caminos hasta llegar a ti.

¿Por qué te quedas tan lejos, Señor?
¿Por qué nos esperas "allí",
sin acercarte ni moverte?

"Estás "allí" y estás "aquí",
nos dicen los sabios que te conocen bien.
"Estás aquí y allí", dicen los santos
que te viven y te sienten,
hasta en el aire que les envuelve.

Si fuese cierto, Señor, que estás aquí,
aquí miso clavaría mi tienda
y aquí viviría feliz.

(Manuel J. Fernández Márquez)

miércoles, 19 de noviembre de 2014

EL ANACORETA Y LA BÚSQUEDA DE DIOS


Aquel hombre se dirigió con sorna al Anacoreta y le dijo:
 - No sé de qué Dios nos hablas. Me he pasado la vida buscándolo y no lo he encontrado.
El anciano lo miró con profundidad, lo hizo sentar y le dijo:
- Quizá lo has buscado en un lugar inadecuado.
El hombre rió y contestó:
- Lo he buscado en iglesias, catedrales, conventos...y allí no estaba.
Sonrió el Anacoreta y con voz suave dijo:
- Lo que te decía. Lo has buscado en lugares inadecuados. Y en las iglesias y conventos sólo lo encuentran los que ya lo han encontrado previamente. A Dios no lo encontrarás en construcciones filosóficas y teológicas. Tampoco lo encontrarás en ritos y ceremonias.
Hizo un silencio y luego prosiguió:
- A Dios lo encontrarás en el rostro del pobre, del niños, del que sufre. Lo encontrarás en la luz del amanecer y en un cielo estrellado. Lo encontrarás en tu prójimo. Lo encontrarás, cuando logres hacer silencio, en tu interior. Entonces descubrirás que en Él vivimos, respiramos, nos movemos y existimos. Sólo entonces podrás encontrarlo en las iglesias y en los conventos. 

martes, 18 de noviembre de 2014

EL ANACORETA Y LOS MARGINADOS


Mientras paseaban, el Anacoreta dijo a su joven seguidor:
- Cuando decimos que la Iglesia ha de optar por los pobres, nos quedamos cortos. El verdadero cristiano ha de optar por los marginados. Y hemos de entender a los marginados en todos los sentidos: los pobres, los socialmente débiles , los enfermos, los discapacitados,  los oprimidos, los explotados, los perseguidos, los despreciados, los que se sienten solos, los incomprendidos, los ancianos, los diferentes...  
Miró al joven seguidor y concluyó:
- Mientras no comprendamos esto, nuestra Fe es sólo palabrería. Mientras haya un solo marginado, habrá violencia y terrorismo.

lunes, 17 de noviembre de 2014

EL ANACORETA Y CREAR CERCANÍA


El joven seguidor se quejaba de que a pesar de que las comunicaciones, la radio, la televisión y sobre todo internet, habían reducido las distancias entre las personas, los hombres seguíamos estando muy lejos unos de otros. El Anacoreta sonrió y dijo:
- Superar las distancias no significa necesariamente crear cercanía.
Miró al joven seguidor a los ojos y prosiguió:
- Preguntar cómo hacer para estar más cercanos unos a otros, es lo mismo que preguntar quién es mi prójimo. Sólo estaremos cerca de los otros cuando seamos prójimos de ellos. Si no somos capaces de ponernos en su lugar, de compartir...seguiremos estando muy lejos de los demás.  

domingo, 16 de noviembre de 2014

LLAMADOS A ACTUAR


 "El reino de los cielos es como un hombre que, a punto de viajar a otro país, llamó a sus criados y los dejó al cargo de sus negocios. A uno le entregó cinco mil monedas, a otro dos mil y a otro mil: a cada cual conforme a su capacidad. Luego emprendió el viaje. El criado que recibió las cinco mil monedas negoció con el dinero y ganó otras cinco mil. Del mismo modo, el que recibió dos mil ganó otras dos mil. Pero el que recibió mil, fue y escondió el dinero de su señor en un hoyo que cavó en la tierra.
Al cabo de mucho tiempo regresó el señor de aquellos criados y se puso a hacer cuentas con ellos. Llegó primero el que había recibido las cinco mil monedas, y entregando a su señor otras cinco mil le dijo: Señor, tú me entregaste cinco mil, y aquí tienes otras cinco mil que he ganado. El señor le dijo: ‘Muy bien, eres un criado bueno y fiel. Y como has sido fiel en lo poco, yo te pondré al cargo de mucho más. Entra y alégrate conmigo. Después llegó el criado que había recibido las dos mil monedas, y dijo: Señor, tú me entregaste dos mil, y aquí tienes otras dos mil que he ganado. El señor le dijo: Muy bien, eres un criado bueno y fiel. Y como has sido fiel en lo poco, yo te pondré al cargo de mucho más. Entra y alégrate conmigo.
Por último llegó el criado que había recibido mil monedas y dijo a su amo: Señor, yo sabía que eres un hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste. Por eso tuve miedo; así que fui y escondí tu dinero en la tierra. Aquí tienes lo que es tuyo. El amo le contestó: Tú eres un criado malo y holgazán. Puesto que sabías que yo cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí, debías haber llevado mi dinero al banco, y yo, a mi regreso, lo habría recibido junto con los intereses. Y dijo a los que allí estaban: Quitadle a este las mil monedas y dádselas al que tiene diez mil. Porque al que tiene, se le dará más y tendrá de sobra; pero al que no tiene, hasta lo que tiene se le quitará. Y a este criado inútil arrojadlo fuera, a la oscuridad. Allí llorará y le rechinarán los dientes."

Jesús nos llama a actuar. La Fe no es algo estático, pasivo, tradicional. La Fe auténtica se vive actuando, se demuestra con las obras. La diferencia entre el tercer administrador y los otros dos, es el miedo, la búsqueda de la seguridad.
Creer no es estar seguro de unas ideas, sino caminar buscando. La Fe no es una posesión, sino un don que debemos administrar. Y debemos hacerlo arriesgando, entregando nuestra vida.
Podemos caer en la trampa de creer que somos cristianos porque cumplimos unas normas, porque seguimos unos ritos, porque creemos unos dogmas. Y enterramos así nuestra vida dejando de lado nuestra responsabilidad.
Ser cristiano, administrar nuestra Fe, es arriesgarse a vivir el evangelio, es luchar para instaurar el Reino en este mundo, es buscar un mundo mejor. Quien lucha por la justicia, aquél que comparte lo que tiene, el que entrega su vida por los demás...ese hace producir los talentos recibidos. Dios nos llama a actuar; nos llama a arriesgarnos, aunque al final de nuestros días estemos sucios de barro y llenos de heridas. Esas heridas serán nuestros trofeos.